El corazón del proyecto

Mucho más
que un viaje.

Watchout nace del deseo de crear experiencias donde las personas ciegas o con discapacidad visual puedan descubrir Nueva Zelanda desde un lugar más sensorial, humano y auténtico.

Pero también nace con otro propósito: ayudar a abrir conversaciones, generar conciencia de lo invisible y despertar nuevas formas de viajar que las personas quieran compartir.

Mónica y Sylvie sonriendo en un selfie junto a la bahía de Sídney al atardecer, con la Ópera de Sídney al fondo
Lo que hemos aprendido

Antes de empezar esta aventura pensábamos que estábamos creando viajes accesibles. Hoy sabemos que es mucho más que eso.

Cada viaje nos recuerda que existen muchas maneras de percibir el mundo. Cuando compartimos esas formas de sentir, escuchar, tocar y descubrir, algo cambia en todos los que estamos allí.

Hemos visto cómo personas que no se conocían terminan conectando de una forma profundamente humana. Cómo un pequeño detalle pasa a tener un gran significado. Cómo aprendemos a confiar más, a escuchar mejor y a estar realmente presentes.

Por eso creemos que el verdadero impacto de estos viajes no está solo en los lugares que visitamos. Está en las personas en las que nos convertimos cuando los vivimos juntos.

Nuestra mayor ilusión es que vuelvas a casa con la sensación de haber vivido algo que recordarás toda la vida. Porque los mejores viajes no se miden por los kilómetros recorridos, sino por lo que dejan dentro de nosotros.

Hola

Somos Mónica y Sylvie.

Dos españolas que llegaron a Nueva Zelanda hace siete años con una mochila llena de ilusión... y que todavía siguen sorprendiéndose con este país.

Nos encanta madrugar para ver un amanecer, improvisar una parada porque alguien ha escuchado un río escondido, reírnos durante horas en la furgoneta y terminar el día compartiendo historias alrededor de una mesa.

"Nunca había vivido algo así."

— Lo que más nos emociona escuchar

Somos curiosas por naturaleza. Nos encanta preguntar, escuchar historias y descubrir cómo vive el mundo cada persona. Quizá por eso Watchout nació de forma tan natural.

Equipo

Las personas detrás de cada viaje

Moni, cofundadora y guía de Watchout Tours, en Nueva Zelanda

Moni

Fundadora y guía

Fundadora de WatchOut! y guía en cada salida, de principio a fin. Aterrizó en Nueva Zelanda hace siete años con una mochila llena de ilusión, y hoy traduce el país a través del relato, el tacto y el sonido.

Sylvie, cofundadora y guía de Watchout Tours, en Nueva Zelanda

Sylvie

Fundadora y guía

Fundadora de WatchOut! y guía en cada salida, de principio a fin. Su padre, guía de esquí para ciegos en España, encendió la chispa que dio origen a este proyecto.

Nuria sonriendo durante su viaje piloto por Nueva Zelanda con Watchout Tours

Nuria

Representante en Europa y consultora de accesibilidad

Nuria fue una de las viajeras de nuestro viaje piloto: 23 días recorriendo Nueva Zelanda con su marido y su hijo. Es consultora de accesibilidad y lleva años escribiendo en Six Sense Travel, su espacio sobre turismo inclusivo. Ahora es nuestra representante en Europa.

Nuestra filosofía

Cinco principios que guían cada decisión

  1. Diseñado para, no adaptado desde

    Construimos cada viaje desde el primer paso pensando en quién viaja con nosotras.

  2. El lujo es sensorial, no visual

    El silencio de un fiordo al amanecer es opulento para cualquier sentido.

  3. Grupos de máximo seis

    Porque la experiencia sensorial requiere espacio y cada persona tiene su ritmo.

  4. Respeto a la cultura maorí

    Trabajamos con las comunidades locales, no sobre ellas.

  5. Cero condescendencia

    Nuestras viajeras son adultas que han decidido vivir una aventura extraordinaria.

Una viajera de Watchout Tours en lo alto de una montaña de Nueva Zelanda, con un amplio paisaje al fondo

Pensábamos que íbamos a enseñar Nueva Zelanda. Y al final ha sido Nueva Zelanda —y las personas con las que hemos compartido el camino— quien nos ha enseñado a nosotras.

Nuestra mayor ilusión es que cuando vuelvas a casa no solo recuerdes los lugares que visitaste. Que también descubras que prestas atención a cosas que antes pasaban desapercibidas.

Porque quizá ese sea el mejor souvenir que puedas llevarte.